viernes, 28 de septiembre de 2012

Por: Carolina García
Plantas Nómadas de Gilberto Esparza


Plantas Nómadas es una exposición que se presentó como parte de las exposiciones del CAVI ICL dentro del Festival Internacional de Arte Contemporáneo de León 2012, cuya temática fue el Bioterio; un laboratorio donde se produce la vida. La temática del festival nos invita a la reflexión sobre la naturaleza y la vida misma que existe en el planeta, también sobre todas las modificaciones y daños que los seres humanos hemos producido al medio ambiente.

Dentro de la libertad de creación en el arte contemporáneo, ha surgido una hibridación multidisciplinaria entre campos del saber que antes parecían incompatibles. Este es el caso de Plantas Nómadas, proyecto de Gilberto Esparza,  egresado de la escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Guanajuato.

Este proyecto fusiona  arte, ciencia y tecnología, con la creación de una especie vegetal bio-robótica formada por plantas y microorganismos que viven dentro del cuerpo de una máquina de manera simbiótica. "Su sistema locomotor y electrónico las hace capaces de desplazarse en busca de alimento en las aguas contaminadas para auto mantener tanto la parte tecnológica, como la parte orgánica de su propio sistema. Este proceso se realiza a través de celdas de combustión microbianas. Los ciclos de vida de estos robots están programados para generar comportamientos autónomos,   al tiempo que restauran los daños causados por el hombre en la naturaleza". 1  Cuando éste ya no encuentra más contaminantes en el agua del lugar muere cumpliendo así su ciclo de vida y su objetivo fundamental.

Esta exposición se ha llevado a cabo en distintas partes del mundo como España, Colombia, Alemania etc. Cada que es presentada la exposición, también es llevado a cabo el proyecto científico en los ríos contaminados del lugar, contextualizando así la reflexión sobre la conservación del medio ambiente.

La muestra presentada en la Galería Jesús Gallardo consiste en:

*Un ejemplar de robot muerto.

*El laboratorio/ escultura sonora donde se puede observar  a través de un sistema de cámaras microscópicas  proyectadas en una pantalla las bacterias que viven en el agua; unos sensores detectan el movimiento de las bacterias y lo expresan  en sonido, dando origen a una escultura sonora. El sonido es un plus agregado al laboratorio,  sin este complemento es funcional como laboratorio, pero agregándolo origina una escultura sonora.

* Dos videos documentales sobre la labor de la planta nómada. En la cuidad de León se presento el documental de la labor de la planta en la cuidad de Salamanca, lugar donde la contaminación ha tenido consecuencias desastrosas. Emotivos testimonios de los habitantes de la zona nos hacen reflexionar sobre nuestra actividad diaria y nuestra constante búsqueda de progreso industrial que nos está llevando a la autodestrucción.

*Un equipo de cómputo con acceso a la página oficial de Plantas Nómadas, con una explicación detallada de este complejo proyecto y toda la trayectoria del proyecto y su autor.

En lo personal me parecen muy interesantes este tipo de manifestaciones artísticas que no solo teorizan si no que van directamente hacia la acción e incitan a ir en el mismo camino. El conocimiento no debe de separase por categorías antagónicas si no entenderse en una visión global y aplicarlo para el bien común.

 El problema del deterioro ambiental es una situación que amenaza con llegar a grados caóticos, ejemplo de ello son las miles de especies extintas y en extinción, los bruscos cambios climáticos, las enfermedades generadas por la contaminación, el poco valor nutrimental de los alimentos “orgánicos” y una serie de circunstancias que orillan al planeta y a la humanidad a su propia autodestrucción. No solo se trata de tomar conciencia de lo que está sucediendo, si no trabajar en medida de nuestras posibilidades para cambiar el “soft-ware” con el que trabajan nuestras estructuras  sociales llamado cultura, que al final de cuentas todas las prácticas han sido inventadas por el mismo ser humano y a su vez ser  pueden ser revertidas o sustituidas por nuevas formas de pensamiento y organización.


 


[1] http://www.plantasnomadas.com/‏

jueves, 6 de septiembre de 2012

Manuel Rodríguez Lozano. (México)
“El rebozo blanco”  (1943)
Por: David Osvaldo Peña Gómez.
“Mi  expresión es mexicana, mis temas son mexicanos. Lo que pasa es
que no caigo en lo pintoresco. Porque no hay necesidad de eso […]”
Manuel Rodríguez Lozano.

En El Rebozo Blanco obra expuesta en “Utopías y Realidades” de la colección FEMSA, Manuel Rodríguez Lozano plasma con sus colores grisáceos a una mujer de  nostálgica y gélida expresión que -como rasgo característico- muestra su espíritu doliente envuelto en un rebozo blanco, refleja la añoranza de un pueblo melancólico y divergente con la simbología en la que normalmente se expresa la mexicanidad: como un pueblo de fiesta y colorido. Así, con gran variedad se puede apreciar el concepto de Rodríguez Lozano frente a los ideales muralistas ante la peculiar forma de plasmar la vida nacional.
La obra intenta reflejar la desolada vida y con evidencia sobrada cumple su propósito, debido a la expresión del rostro y los colores  fríos en un plano oscuro, en la que se ahonda en una realidad dramática, muestra clara y rotunda de la preocupación artística por la vida en sociedad y la experiencia vívida e individual de su urgente plasmación.
Su concepto es importante, ya que proyecta -a su estilo- el gusto por el reflejo de la vida en un ser que está lleno de significados. Por lo tanto, el espectador queda conmovido al visualizar esta obra de arte, en el preciso instante en el que es observado, cuestionando a la imaginación sobre el porqué de esta mujer simple, con su rebozo blanco y mirada fija,  el título mismo no va más allá de la designación femenina con sus respectivos atributos.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Adolfo Patiño, Escuelas de arte, Instalación, Medidas variables, 1992
Por: Carolina García
Adolfo Patino es un artista experimental  que acaba de morir en el 2005. Conocido como “Adolfotógrafo” para designar su práctica artística por sus exposiciones con temática urbana dentro de los mismos espacios públicos urbanos. Fundador del grupo de arte experimental “Peyote y la Compañía”.  Esta obra fue creada en su último periodo de vida, cuando había alcanzado un estilo muy singular caracterizado por elaborar ready-mades.
Esta instalación llamada “Escuelas de Arte” de una manera muy pedagógica nos presenta el pensamiento de tres de los artistas contemporáneos más importantes, quienes han marcado el curso del arte contemporáneo.
Nos presenta  a manera de alegoría simbólica tres columnas elaboradas con distintos materiales acordes a la labor artística de cada uno de ellos. Andy Warhol con la base de madera con el letrero de Coca-Cola (publicidad implícita de FEMSA, utilizando como pretexto la iconografía de este artista), latas de sopa Campbells reales que sirven como pilares para sostener los libros de teoría del pop-art, en la cima tiene una estructura en forma de casa con imágenes de Warhol. La siguiente columna  está hecha de trozos de fieltro y sostiene libros de Joseph Beuys, es más austera y la casita que sostiene es solo una estructura de madera hueca, lo que me remite al arte conceptual, del cual Beuys era una de sus exponentes más importantes. La tercera tiene una base de cristal arriba de una cuadrícula que  parece un tablero, lo que personalmente me recuerda a la teoría del azar característica de Marcel Duchamp. Un péndulo interno en la base transparente, sobre ésta libros de la teoría del arte de Duchamp y arriba otra estructura en  forma de casa transparente con la Monalisa.
Esta obra es una especie de homenaje  a manera de reflexión sobre estas tres escuelas y sus fundadores. Es una  tautología ya que es una obra de arte cuyo tema es la misma historia del arte y las aportaciones  que permiten  la creación de este tipo de manifestación artística; el arte objeto-instalación-ready-made.
Varias piezas llamaron mi atención en la exposición, pero ésta en específico cautivo más mi atención. Sale de lo convencional y al yuxtaponer en un espacio  ciertos elementos que ya existen en la cotidianeidad, crea esta obra tan cargada de significados. La problemática actual del arte es el estudio y comprensión del arte mismo dejando de lado el tema. Esta obra me invita hacia el estudio del mismo arte y la reflexión de la libertad de creación que tenemos en la actualidad. No para justificarnos en el conceptualismo o contemporaneidad de las obras para hacer creaciones clichés sin significado alguno, sino para comprender que el quehacer artístico actual se basa en la innovación.
El problema de la posmodernidad es que la humanidad siente que ha llegado un punto en el que ya todo está inventado. Ahora la labor es crear algo verdaderamente innovador con la combinación de todas las posibles combinaciones de elementos de cualquier tipo que el azar nos ofrece. Los límites entre el arte y las demás disciplinas han sido derribados de muchas maneras y no deberíamos de verlo como algo incomprensible sino como la posibilidad que tiene ahora la humanidad de sorprenderse a sí misma con estas posibilidades de creación. El planeta entero y todas las cosas que existen y no existen dentro de este son la materia con la que construiremos el arte del futuro.

domingo, 2 de septiembre de 2012

TRES PANTALONES
Santiago Cárdenas
Colombia 1974

¡Demasiado real para no ser real!
Por: Marcelo Torres O.
Escogí esta obra tengo que decirlo, por su calidad y técnica casi perfecta, que reproduce las bondades físicas del objeto.
 Representa algo aparentemente trivial de una forma sublime para mí. Si bien el artista hace su obra para las demás personas, también es cierto que nadie la comprenderá y amará como el  mismo, por eso algo que aparentemente es  trivial  se vuelve trascendente en la obra del artista.
Tal vez  podría haber sido esta una obra de arte conceptual (no se, no estoy seguro), imagina los tres pantalones colgados en físico,   ¿cual seria entonces la diferencia?... Para mí el hecho de que sea carboncillo sobre papel, le da algo a la obra que pareciera que no interesa mucho en estos tiempos, pero que  para mi concepción de hoy es importante, le da la perfecta técnica de las Bellas Artes.
Esta obra  definitivamente se tiene que ver en vivo, y en lo que diría yo a falta de mayor vocabulario, en tres Perspectivas:
La primera a una distancia de más de tres metros, parece una gran fotografía.
La segunda a dos metros, pareciera que realmente son tres pantalones físicamente enmarcados.
La tercera vista detalladamente y al límite de lo más cercano posible. En esta última  es paradójicamente en donde se divisa el genio de la obra creo yo.

La diferencia entre la pintura y la fotografía es precisamente que la fotografía está realizada por el ojo mecánico, completamente mediocre, fabricado en el Japón o en Cleveland, o en cualquier sitio, y en cambio una pintura, está realizada a través de un ojo cuasi-divino, creado por Dios.
Salvador Dalí.
Los Mitos de Juan O´Gorman
Por: Rosa Olivia Serrano Sánchez.

En esta pintura se representan algunos de los mitos y creencias en  las que se ha cimentado nuestra cultura y modo de entender el mundo. Es una obra atiborrada de elementos visuales y simbólicos, por lo que es preciso detenerse un tiempo considerable en cada fracción para contemplar los detalles y complejidad del cuadro.
En la parte inferior se representan escenas turbias que emulan el infierno y las atrocidades que sufren los pecadores por la eternidad. En contraste, puede observarse al progreso representado con rascacielos y construcciones imposibles en la parte superior.  Justo en la cúspide se distingue a dios con los brazos extendidos en señal de mando, a su lado cuelga una bombilla de luz, lo que denota una realidad construida y artificial.
Se describen también pasajes de la Biblia como el arca de Noé y el pecado original cometido por Adán y Eva. Algo que llamó mi atención fue una parte de en medio donde hay un terreno delimitado por bardas, parece un lugar confortable a diferencia de lo que le rodea, una especie de refugio para los afligidos; sin embargo hay un señalamiento que dice claramente propiedad privada, es algo que está al alcance de unos cuantos agraciados.
Es un escenario lleno de contrastes: campos fértiles y acantilados que sólo contienen tuberías de desagüe, el sol y la luna brillando al mismo tiempo, la guerra y la serenidad descritos en un mismo lienzo, como si unos tuvieran que soportar penalidades a costa de la prosperidad de otros.
Su proceder es claramente sarcástico, al representar los mitos que definen nuestra cultura los desacraliza y los devela; hace que se asemeje todo a un montaje o una farsa, una construcción de quimeras que avalan la desigualdad y el conformismo.
Es una obra atrayente, realizada con excepcional virtuosismo y saturada de formas, cada espectador encontrará elementos nuevos seguramente.
Iturbide, Graciela. El señor de los pájaros, Plata sobre gelatina, 41x50.5 cm.
Colección FEMSA (Utopías y Realidades" arte moderno y contemporáneo")
Museo de Arte e Historia de Guanajuato
Por: Ivonne Carolina Jasso Juárez
El  primer recorrido a estas exposición no fue del todo satisfactoria para mí, suelo mirar a detalle las exposiciones y opte por volver a verla, curioseando entre todo lo presentando llegue al final del recorrido, note una fotografía, en la primera visita  solo llegue a pasar de largo, grandes muros llenos de color o incluso metal llegaron a opacarla pero en un giro de casualidad la observe.
Esta singular fotografía tiene como autora a Graciela Iturbide una fotógrafa mexicana veterana, parte del movimiento contemporáneo, su trabajo en general se basa en tomar instantes de la cotidianidad incluyendo sencillez, ritmo, calidez y tradición.
Llevando como influencia al maestro oaxaqueño Manuel Álvarez Bravo, que en sus salidas al campo abierto, la llevo a mirar con otros ojos el mundo que la rodeaba. Cabe mencionar que para ella la fotografía es una poesía, y solo usaba cámaras análogas porque ese instante para ella es poesía pura para la vista.
La pieza como tal podría hablar sola, por nombre lleva: “El señor de los pájaros”. Es impresionante como en un instante con una simple cámara análoga se llegará a tener un trabajo tan increíble, lo primero notable es el cielo blanco, esa alteración tan natural que le da un contraste muy bueno a la fotografía, el negro de los pájaros y el hombre, te lleva a una armonía entre la naturaleza y la humanidad, la intención a segunda vista, es reflejar la libertad de una ave, trasportada en un sueño del hombre como es volar, una pizca mas de naturaleza y llegamos al final de la fotografía, aunque en lo personal en el cielo te quedas atrapado.
La colección como tal, no fue totalmente de mi agrado, mire muy de cerca cada pieza encontrando en muchas técnicas cosas muy interesante, como en los óleos por mencionar un ejemplo, la corriente contemporánea no me agrada del todo pero no por eso significa que toda sea mala o desagradable, pero en gustos se rompen géneros, como corriente llega al resultado esperado, a mi gusto es perfecto que lleguen a nuestras manos, exposiciones de esta calidad porque nos da un concepto amplio, en nada se compara mirar la figura como tal, a una simple impresión digital.
Crítica a “El rebozo blanco” de Manuel Rodríguez Lozano
Por: Patricia Villagrán

Discrepante de los muralistas, Manuel Rodríguez Lozano  fue un pintor que decidió hacer a su   manera el arte que expresaría  su sentir y el de su país, el cual plasma muy bien sin parecerse a los demás artistas de su época.
 Este cuadro forma parte de la etapa de su encarcelamiento en 1941, en la que curiosamente a partir de ahí comienza a utilizar colores fríos, coincidiendo con su tragedia personal.
En la obra no vemos o una Adelita ni una China Hilaria; no están los típicos colores verde, rojo y blanco, ni una escena victoriosa contando un fragmento de la historia mexicana o tampoco un paisaje sublime de  volcanes o biodiversidad azteca; lo que observamos es una perspectiva diferente de representación para nuestro país: una mujer pálida, algo andrógina y melancólica, como si se estuviera librando de estereotipos de la mujer piel tostada. Tan solo por los colores nadie pensaría que es un retrato de México ya que siempre se ha visto a nuestro país como cálido y dinámico y no estático como es la pintura mencionada. Su mirada es perdida como si viviera en un país sin salida y sentada por tiempo indefinido, esperando el progreso prometido durante generaciones.
Dejando a un lado los muralistas que pintaban para educar al pueblo, Rodríguez Lozano simplemente nos presenta en esta y otras obras lo que en esa época se vivía en México: desolación y tristeza por el presente vivido y además de un futuro que irónicamente no pintaba mejor.